Meta enfrenta un juicio histórico que podría quebrar a la empresa
Esta semana comienza en un tribunal federal de Oakland, California, un juicio que podría marcar un antes y un después para Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram. Cuatro estados —California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey— lideran una demanda que acusa al gigante tecnológico de diseñar deliberadamente sus plataformas para enganchar a niños y adolescentes, contribuyendo así a la crisis de salud mental juvenil. La cifra que los fiscales generales buscan como indemnización es astronómica: hasta 1,4 billones de dólares, una suma que, según admitió la propia Meta en documentos judiciales, equivale prácticamente a su valoración bursátil completa y la llevaría inevitablemente a la bancarrota.

La demanda, presentada originalmente por docenas de estados en 2023, sostiene que Meta violó leyes federales de privacidad infantil al recolectar datos de menores de 13 años sin consentimiento parental, y que además utilizó tecnología deliberadamente adictiva para maximizar sus ganancias. "Su motivación es el lucro", señala el texto judicial. Meta, por su parte, rechaza las acusaciones y asegura que ha implementado herramientas de seguridad, como las cuentas para adolescentes lanzadas en 2024, aunque los defensores de la seguridad infantil consideran que las medidas son insuficientes.
El contexto no es menor para la compañía: este año ya perdió dos casos clave relacionados con daños a menores, y recientemente reportó una caída en sus ganancias debido a 2400 millones de dólares en gastos legales. Expertos legales consultados coinciden en que, aunque el monto reclamado es teórico, el tribunal tiene amplia discreción para fijar la multa final, y cualquier cifra cercana a los 1,4 billones sería poco realista. Sin embargo, advierten que el verdadero impacto podría venir de las medidas estructurales: los estados buscan imponer cambios profundos en el funcionamiento de las plataformas, algo que los defensores de la seguridad infantil celebran como "un verdadero momento de rendición de cuentas".
El juicio, que se extenderá en próximas etapas para el resto de los estados demandantes, pone a Meta en el centro de un escenario sin precedentes. Mientras tanto, la selección del jurado ya dejó entrever que muchos ciudadanos responsabilizan a la empresa por la crisis de salud mental juvenil, aunque también señalan a los padres y a otros factores sociales. El desenlace de este caso podría redefinir no solo el futuro financiero de la compañía, sino también el estándar de responsabilidad de las redes sociales en la protección de la infancia.
