Kicillof bajó la orden de acelerar su candidatura y despegó de la "rosca" de Massa y Máximo
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, bajó una orden clara a su tropa tras la cumbre de esta semana en el Hotel Emperador con Sergio Massa y Máximo Kirchner: acelerar a fondo la instalación de su candidatura presidencial. Lo que en la reunión se limitó a un acuerdo táctico para defender la vigencia de las PASO, en la trastienda se tradujo en un mensaje de autonomía. Kicillof no quiere ser rehén de las negociaciones de la cúpula peronista y, por el contrario, le pidió a sus armadores que potencien al máximo los plenarios del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en la provincia, el vehículo político con el que busca construir un liderazgo propio, despegado de las "roscas" de Capital.

La movida desató una agenda frenética. En apenas cuatro días, el gobernador viajó a Chaco para un acto con la CGT, participó de un seminario del PJ bonaerense en La Plata, se reunió con Susan Segal en el Hotel Alvear y cruzó el Río de la Plata para asistir al Tercer Congreso Panamericano en Montevideo. Pero el gran gesto de poder fue el lanzamiento del MDF Juventudes en San Martín, donde más de 3.000 jóvenes de todo el país discutieron desde inteligencia artificial hasta salud mental y modelo productivo. Allí, Kicillof dejó una frase que resume su estrategia: "Una alternativa que sea fuerte no va a surgir ni de un laboratorio, ni de una rosca política, ni de un encuentro entre cuatro paredes". Un guiño directo a Massa y a Cristina, y una declaración de principios: su candidatura no será un acuerdo de escritorio.
En la provincia, la orden de acelerar los plenarios seccionales generó entusiasmo entre los dirigentes de base que venían reclamando mayor juego político. El calendario ya está definido: el 29 de agosto en Santa Clara del Mar (Quinta Sección), el 5 de septiembre en Tapalqué (Séptima) y el 12 en Coronel Suárez (Sexta), para culminar el 19 de septiembre con un Encuentro Federal en sede aún a confirmar. La idea es tejer una red territorial que le dé a Kicillof un capital político propio, mientras el gobernador decide patear cualquier negociación con Massa y Cristina hasta, como mínimo, marzo de 2027.
Desde La Plata aseguran que el tiempo juega a su favor. No quieren enredarse en la interna peronista y, por el contrario, alientan la posibilidad de dirimir la candidatura en una PASO si no hay acuerdo. "Hay que concentrarse en trabajar el vínculo directo entre Kicillof y los argentinos de a pie", resumió una fuente de su entorno, dejando en claro que el gobernador apuesta a crecer en la sociedad mientras el peronismo se debate entre sus propias tensiones. La foto del Emperador fue un gesto de unidad, pero la orden de acelerar revela que Kicillof ya está corriendo su propia carrera.
