Máximo Kirchner impulsa un tributo a la fuga de capitales y proyecta recaudar US$ 1.900 millones para las provincias
Durante el cierre del Congreso de Educación en Mar del Plata, el diputado nacional Máximo Kirchner salió a respaldar su proyecto de ley para gravar con una alícuota del 3% a las transferencias de dinero al exterior que no tengan contraprestación productiva. Según estimaciones del legislador, la medida permitiría embolsar un piso de 1.900 millones de dólares, tomando como referencia esquemas similares como el aplicado en Brasil. La iniciativa busca restituir la caja provincial y municipal golpeada por el recorte de giros discrecionales dispuesto por el Poder Ejecutivo Nacional.

El articulado contempla una distribución automática del 60% de lo recaudado hacia los gobernadores e intendentes para ser destinado a partidas de salud, educación, jubilaciones y cobertura médica de PAMI. Durante su exposición, Kirchner cruzó la política fiscal de la gestión de Javier Milei —criticando el RIGI y la baja de Bienes Personales— y desestimó los cuestionamientos por la presión tributaria al remarcar que el gravamen recaerá sobre un universo acotado de contribuyentes de alto patrimonio y no sobre la mayoría de la población.
