Kicillof pone al PJ bonaerense y al MDF en la calle para frenar la "extranjerización" de tierras que impulsa Milei
La pulseada entre el Gobierno nacional y el principal distrito opositor se traslada esta semana al Congreso. El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, decidió mover todas sus fichas y activará este jueves una movilización conjunta del Partido Justicialista provincial y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en las puertas del Parlamento, justo el día en que la Libertad Avanza intentará resucitar su proyecto de reforma a la ley de tierras.

La confirmación llegó de boca del ministro de Gobierno de la Provincia, Carlos Bianco, quien este lunes anunció que el mandatario dio la orden directa de sumar ambas estructuras políticas a la marcha multisectorial convocada para rechazar la iniciativa oficialista. Según Bianco, la medida libertaria no es otra cosa que "un plan sistemático para llevar adelante un proceso de extranjerización de las tierras", que atenta contra la soberanía nacional y los recursos naturales, y que va a contramano de las tendencias globales.
El proyecto, que el oficialismo nacional había solicitado pasar a cuarto intermedio tras no reunir los votos necesarios en la sesión anterior, busca establecer la "inviolabilidad de la propiedad privada" y facilitar la venta de campos a extranjeros. Kicillof ya había anticipado su postura en un acto en Avellaneda, donde denunció que la norma busca "vender el territorio argentino al mejor postor", un discurso que su ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, reforzó al asegurar que la ley no generará las inversiones prometidas por el Gobierno.
El escenario de este jueves se perfila como una nueva prueba de fuego para el oficialismo en el Senado, pero también como una demostración de fuerza del peronismo bonaerense. Kicillof, en su doble rol de gobernador y presidente del PJ provincial, buscará capitalizar el malestar territorial para exponer la grieta en el mapa político, mientras La Libertad Avanza intentará darle al Presidente Javier Milei una victoria legislativa en medio de la fiebre mundialista y el debate por Malvinas. La consigna de los manifestantes será clara: defender el suelo argentino de lo que consideran una entrega disfrazada de desregulación.
