Desalojo en 10 días: la nueva ley que acelera el fin del alquiler impago
El Senado dio media sanción al proyecto de "inviolabilidad de la propiedad privada" que promete cambiar el mapa del alquiler en Argentina. Si la Cámara de Diputados lo confirma, los dueños podrán recuperar su vivienda en tiempo récord cuando el inquilino no pague: apenas 10 días de gracia para regularizar la deuda y, luego, la llave en la puerta. Eso sí, el blindaje judicial a menores, discapacitados y adultos mayores se mantiene, aunque sin frenar el expediente.

La iniciativa, que aún necesita el visto bueno de Diputados, mete al desalojo en la vía rápida. El procedimiento será sumarísimo, lo que en la práctica reduce los plazos a dos meses o menos, según los abogados, en lugar de los eternos calendarios judiciales actuales.
El punto más polémico llega por falta de pago: el propietario deberá intimar al inquilino y darle un mínimo de 10 días corridos para que ponga al día el alquiler. Si no lo hace, el dueño puede pedir la restitución inmediata del inmueble bajo caución juratoria, es decir, con una garantía que después la Justicia revisará. El desalojo se ejecuta de forma anticipada al juicio; si luego se prueba que el inquilino tenía razón, el propietario deberá indemnizarlo y puede enfrentar una multa de hasta 10 veces el último alquiler.
Para el inquilino que quiere devolver la propiedad, la norma simplifica la entrega de llaves: el dueño no podrá rechazarlas ni poner condiciones, aunque podrá reclamar deudas después. Si el locador se niega, el inquilino puede consignar las llaves en el juzgado y ahí se cortan los alquileres devengados.
En casos de daños, cambio de uso o abusos, el juez deberá hacer una inspección en 72 horas y con defensor oficial presente, para relevar a todos los ocupantes. Y aunque los organismos de protección deben intervenir ante vulnerables, el proceso no se detiene: solo se otorga un plazo extra de hasta 10 días para buscar una alternativa habitacional transitoria.
El Gobierno defiende la medida como un "fortalecimiento" del derecho del propietario y un freno a las ocupaciones, pero los inquilinos se tensan. Por ahora, la ley quedó en el aire, esperando el debate en Diputados. Mientras tanto, el mercado alquiler mira de reojo: el desalojo exprés ya tiene cronómetro.
